VISITA A LAS OBRAS FERROVIARIAS DE REMODELACIÓN DE INFRAESTRUCTURA Y VÍA EN MONCADA I REIXACH (BARCELONA) Y RECORRIDO HISTÓRICO. Octubre 2026.
El pasado día 17 de octubre decidí hacer una visita a las inmediaciones de la estación de Moncada-Bifurcación (Moncada i Reixach) para observar el avance de la 1ª fase de las obras de remodelación de infraestructura y vía en aquellas instalaciones, las cuales vienen realizándose desde hace algún tiempo y que estaban llamadas a afectar de algún modo la movilidad a través de las líneas férreas que la atraviesan.
Como en otras ocasiones, decidí personarme en el lugar acompañado del menor de mis hijos, dado su interés por las infraestructuras ferroviarias y todo lo que tenga que ver con el ámbito del ferrocarril. Considero importante atender y dar la debida respuesta a las sensibilidades e inquietudes de los más jóvenes, en la esperanza de que un día puedan sucedernos en las mejores condiciones posibles.
Durante nuestra presencia en el lugar pude comprobar sobre el terreno la importancia de las labores llevadas a cabo y su dificultad a la hora de hacerlas compatibles con el mantenimiento de determinados servicios, objetivo que ha logrado alcanzarse meritoriamente. Una vez más contemplé el alarde de capacidad técnica que se pone de manifiesto en cada ocasión que se trata de acometer cualquier tipo de obra pública.
Especialmente importante resultan en este caso, las obras desarrolladas en el marco de las infraestructuras ferroviarias de las grandes capitales. El conjunto del personal perteneciente a las diferentes empresas constructoras que participan en la ejecución de los trabajos en marcha, con el cual tuve el gusto de departir en algunos momentos durante nuestra presencia en el lugar, se afanaban sin descanso en el cumplimiento de sus cometidos.
Si decidí acudir nuevamente a Moncada, como ya lo hiciera semanas atrás, fue por su innegable protagonismo en el desarrollo de la red ferroviaria catalana, a la cual tantas horas de estudio he tenido que dedicar en mi faceta de investigador histórico. En este caso, y una vez contemplado el avance de los citados trabajos, quise adentrarme en una de las líneas objeto de modificación por lo que atañe a su conexión en Moncada. Esto es, la línea de Sant Joan de les Abadesses.
Mientras rebasaba la estación de Moncada i Reixach-Sant Joan, pasaba por los puentes sobre la carretera local y la línea Zaragoza, me adentraba en el túnel que les sigue y atravesaba el puente sobre el río Ripoll, no podía dejar de pensar en la triste trayectoria de este tramo ferroviario perteneciente a la concesión entre San Martí de Provensals y Llerona, así como en las grandes frustraciones que generó en su momento.
Inaugurado por la Sociedad Catalana General de Crédito bajo las más entusiastas previsiones en abril de 1886, como modo de hacer llegar hasta la ciudad condal la línea de Sant Joan, puesto que hasta entonces sólo llegaba hasta Granollers, pronto se revelaría poco prometedora, pasando poco después (ya en manos de la Sociedad del Ferrocarril y Minas de San Juan) a poder de la Cía. del Norte y quedándose sin la gran estación propia proyectada en Barcelona.
Finalizada la visita, no he podido abandonar el lugar sin esa sensación agridulce que produce recordar el fracaso de aquellas ambiciosas iniciativas que, a pesar de las inmejorables perspectivas y de las enormes ilusiones despertadas acaban constituyendo un rotundo fracaso. En este caso, no obstante, el esfuerzo de cuantos nos precedieron nos dejó un tramo férreo que, al día de hoy, constituye un importante eje de conexión a través del Vallès Oriental.





















